Letras
Satélites.
De verdad te digo que no va a pasar. Es imposible llegar a donde están. Quizás exista una posibilidad de entrar sin llamar y no esperar que alguien abra esa puerta. Élite dentro de otra élite en órbita simétrica.
Dummy.
Es un buen día para mí, soy nuevo en este mundo y... ¡preparados, listos, ya! Comienza mi cuenta atrás. Empieza a moverse, acelera cada vez más. Saltaría en marcha pero No me responde el cuerpo. Voy apretando los dientes mientras espero el impacto final que me destroce sin que pueda remediarlo. Avanza tan deprisa, nadie me ha dado el control. ¿Quién puede pararlo a tiempo?, yo no he elegido esto. Cierro mis ojos fuerte, acelerando en esta pista vital hasta el momento en que pare con una explosión, hasta que llegue el colapso general. Si no puedo detenerlo, que alguien pulse el botón.
La candidata.
He estado observando con cuidado cada gesto y cada palabra que dice cuando algo no lo ve o no le cuadra; la han asesorado bien. Viene a decir lo que creo que va a decir; no me convence... No es verdad, no me lo trago. Además, lo que me dices, especial, lo que se dice especial, no me parece. Al final..., te ha salido muy bien. He estado observando con cuidado cada gesto y cada palabra que dice cuando algo no lo ve o no le cuadra; la han asesorado bien. Viene a decir lo que creo que va a decir, no me interesa... No es verdad, no me lo trago. Además, lo que me dices, especial, lo que se dice especial, no me parece. Y no es verdad, me he dado cuenta. No serás mi candidata. Además, ya vino otra que fue igual; ¡no me lo trago!
Por amor al arte.
Un estado de ingravidez, luces de energía que huelen bien, es lo que me das. Nada hay que pueda hacer, nada hay que sepa hacer tan bien. Sabes que no es un farol, doy las gracias pero me pasa factura a mí. Me lo podía permitir... Pero no es verdad que lo que me das siempre es mucho más de lo que te he dado. De lo que te he dado, más de la mitad te lo has quedado..., no me pidas más. Torna el tiempo al infinito, círculo que fácil cuadras para mí, para el que quiera escuchar. Es cuestión de movimiento, va creciendo solo, no pienso en nadie más. Un regalo a cada instante, yo no pido nada, tan solo quiero hacerlo y para eso te necesito a tí. Pero no es verdad que lo que me das siempre es mucho más de lo que te he dado. De lo que te he dado, más de la mitad te lo has quedado..., no me pidas más. ¡No me pidas más!
El escapista.
Quieto, inmovilizado, la cuerda tensa y el cuerpo atado... mientras el público espera el golpe de efecto final. Cajas fuertes, candado, camisas de fuerza, boca abajo colgado... mientras la gente espera el gran número final. El escapista hoy se evade de esta trampa y huye, aunque no coja la llave de tu boca. Le grita la gente: ¡más difícil todavía!, y se evade fácilmente de la situación. Edificios en llamas, tanques de agua, sogas, nudos, trampas... Encerrado en su jaula siempre escapa de su prisión. Cofres, candados, los ojos vendados, cuestión de vida o muerte... mientras la gente aguanta nerviosa la respiración. El escapista hoy se evade de esta trampa y huye, aunque no coja la llave de tu boca. Le grita la gente: ¡más difícil todavía!, y se evade fácilmente de la situación. Cuando acaba la función, todo el mundo vuelva a casa, y yo sigo pensando si podría hacerlo yo. Si podría hacerlo yo...
Una casa.
Des pier ta en el col chón y al a brir los o jos to da laha bi ta ción seha ca idoa trozos. Puede que sea real... pero no le gusta. Aunque, a decir verdad, sigue ahí tumbado. Empieza a levantar las cuatro paredes, para luego pintar con su dos pinceles. Uno le da el color, con el otro va tapando lo que pasó, con mucho cuidado. Esto ya está mejor, casi ha terminado. Fuera ha salido el sol y mira hacia arriba. Puede que sea real... pero no le gusta. Aunque, a decir verdad, el techo no está. Tiene un casa, pero puede que se le caiga. Tiene una casa y no tiene nada.
Buzo.
Algo te brilla dentro a mucha profundidad. No puedo verlo bien, pero lo quiero tocar. Tendré que bucear..., miedo me da. Ya tengo listo el plan. Me construí yo mismo escafandra de papel. Y así descender muy dentro en lo más hondo del mar. Si no me mojo..., creo que podré llegar. Si me equivoco..., el papel se romperá. Desciendo..., desciendo y tiemblo... Comienza la inmersión, caigo a plomo sin pensar. Ahora brilla mucho más, casi lo puedo tocar. Ha entrado el agua y dejo de respirar, junto a este brillo que nunca puedo tocar.
Nada.
Nada es lo que tengo ahora, nada es lo que nada... en un vaso de agua estancada flotan mis cosas mojadas. Nada es lo que escribo en una hoja que quedó aparcada. No quiero hacer nada, pero la casa desordenada. No me pienso ni mover, dejé la puerta bien cerrada. Y estas notas son bastante para no decirte nada. ¡No decirte nada!
Tiempo.
Tiempo, que se descuelga, gotea en el suelo. Va llenando un agujero y lo rebosa, se escapa desde dentro y lo vacía en un momento. Tengo un agujero dentro, va llenando, lo va llenando el tiempo y se vacía, se vacía por dentro, va llenando, lo va llenando el tiempo.
Viajero del tiempo.
El viajero del tiempo mira adelante, mira abajo y mira atrás. Es relativo el momento y nunca sabe exactamente cuando está. Pero recuerda la decisión que bifurcó su camino. Siente algo por dentro, quizás dolía, ahora le duele o le dolerá. Es relativo el recuerdo y no está seguro de si todo aquello fue real. Enciende los motores, preparado para el salto. La máquina del tiempo sólo ayudará... Si pudiera haber universos paralelos, poder encontrar un punto que una dos rectas en el tiempo que no se tocan jamás en el tiempo. Tu y yo, dos rectas en el tiempo.
De verdad te digo que no va a pasar. Es imposible llegar a donde están. Quizás exista una posibilidad de entrar sin llamar y no esperar que alguien abra esa puerta. Élite dentro de otra élite en órbita simétrica.
Dummy.
Es un buen día para mí, soy nuevo en este mundo y... ¡preparados, listos, ya! Comienza mi cuenta atrás. Empieza a moverse, acelera cada vez más. Saltaría en marcha pero No me responde el cuerpo. Voy apretando los dientes mientras espero el impacto final que me destroce sin que pueda remediarlo. Avanza tan deprisa, nadie me ha dado el control. ¿Quién puede pararlo a tiempo?, yo no he elegido esto. Cierro mis ojos fuerte, acelerando en esta pista vital hasta el momento en que pare con una explosión, hasta que llegue el colapso general. Si no puedo detenerlo, que alguien pulse el botón.
La candidata.
He estado observando con cuidado cada gesto y cada palabra que dice cuando algo no lo ve o no le cuadra; la han asesorado bien. Viene a decir lo que creo que va a decir; no me convence... No es verdad, no me lo trago. Además, lo que me dices, especial, lo que se dice especial, no me parece. Al final..., te ha salido muy bien. He estado observando con cuidado cada gesto y cada palabra que dice cuando algo no lo ve o no le cuadra; la han asesorado bien. Viene a decir lo que creo que va a decir, no me interesa... No es verdad, no me lo trago. Además, lo que me dices, especial, lo que se dice especial, no me parece. Y no es verdad, me he dado cuenta. No serás mi candidata. Además, ya vino otra que fue igual; ¡no me lo trago!
Por amor al arte.
Un estado de ingravidez, luces de energía que huelen bien, es lo que me das. Nada hay que pueda hacer, nada hay que sepa hacer tan bien. Sabes que no es un farol, doy las gracias pero me pasa factura a mí. Me lo podía permitir... Pero no es verdad que lo que me das siempre es mucho más de lo que te he dado. De lo que te he dado, más de la mitad te lo has quedado..., no me pidas más. Torna el tiempo al infinito, círculo que fácil cuadras para mí, para el que quiera escuchar. Es cuestión de movimiento, va creciendo solo, no pienso en nadie más. Un regalo a cada instante, yo no pido nada, tan solo quiero hacerlo y para eso te necesito a tí. Pero no es verdad que lo que me das siempre es mucho más de lo que te he dado. De lo que te he dado, más de la mitad te lo has quedado..., no me pidas más. ¡No me pidas más!
El escapista.
Quieto, inmovilizado, la cuerda tensa y el cuerpo atado... mientras el público espera el golpe de efecto final. Cajas fuertes, candado, camisas de fuerza, boca abajo colgado... mientras la gente espera el gran número final. El escapista hoy se evade de esta trampa y huye, aunque no coja la llave de tu boca. Le grita la gente: ¡más difícil todavía!, y se evade fácilmente de la situación. Edificios en llamas, tanques de agua, sogas, nudos, trampas... Encerrado en su jaula siempre escapa de su prisión. Cofres, candados, los ojos vendados, cuestión de vida o muerte... mientras la gente aguanta nerviosa la respiración. El escapista hoy se evade de esta trampa y huye, aunque no coja la llave de tu boca. Le grita la gente: ¡más difícil todavía!, y se evade fácilmente de la situación. Cuando acaba la función, todo el mundo vuelva a casa, y yo sigo pensando si podría hacerlo yo. Si podría hacerlo yo...
Una casa.
Des pier ta en el col chón y al a brir los o jos to da laha bi ta ción seha ca idoa trozos. Puede que sea real... pero no le gusta. Aunque, a decir verdad, sigue ahí tumbado. Empieza a levantar las cuatro paredes, para luego pintar con su dos pinceles. Uno le da el color, con el otro va tapando lo que pasó, con mucho cuidado. Esto ya está mejor, casi ha terminado. Fuera ha salido el sol y mira hacia arriba. Puede que sea real... pero no le gusta. Aunque, a decir verdad, el techo no está. Tiene un casa, pero puede que se le caiga. Tiene una casa y no tiene nada.
Buzo.
Algo te brilla dentro a mucha profundidad. No puedo verlo bien, pero lo quiero tocar. Tendré que bucear..., miedo me da. Ya tengo listo el plan. Me construí yo mismo escafandra de papel. Y así descender muy dentro en lo más hondo del mar. Si no me mojo..., creo que podré llegar. Si me equivoco..., el papel se romperá. Desciendo..., desciendo y tiemblo... Comienza la inmersión, caigo a plomo sin pensar. Ahora brilla mucho más, casi lo puedo tocar. Ha entrado el agua y dejo de respirar, junto a este brillo que nunca puedo tocar.
Nada.
Nada es lo que tengo ahora, nada es lo que nada... en un vaso de agua estancada flotan mis cosas mojadas. Nada es lo que escribo en una hoja que quedó aparcada. No quiero hacer nada, pero la casa desordenada. No me pienso ni mover, dejé la puerta bien cerrada. Y estas notas son bastante para no decirte nada. ¡No decirte nada!
Tiempo.
Tiempo, que se descuelga, gotea en el suelo. Va llenando un agujero y lo rebosa, se escapa desde dentro y lo vacía en un momento. Tengo un agujero dentro, va llenando, lo va llenando el tiempo y se vacía, se vacía por dentro, va llenando, lo va llenando el tiempo.
Viajero del tiempo.
El viajero del tiempo mira adelante, mira abajo y mira atrás. Es relativo el momento y nunca sabe exactamente cuando está. Pero recuerda la decisión que bifurcó su camino. Siente algo por dentro, quizás dolía, ahora le duele o le dolerá. Es relativo el recuerdo y no está seguro de si todo aquello fue real. Enciende los motores, preparado para el salto. La máquina del tiempo sólo ayudará... Si pudiera haber universos paralelos, poder encontrar un punto que una dos rectas en el tiempo que no se tocan jamás en el tiempo. Tu y yo, dos rectas en el tiempo.








